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Tradicionalmente las personas le tenían miedo a los procedimientos quirúrgicos por ser incómodos y dolorosos, pero ahora son más sencillos.

Jorge Espinosa, otorrinolaringólogo y cirujano plástico facial, presidente de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica Facial y Rinología, asegura que en los últimos 10 años se han logrado desarrollos en cirugías plásticas faciales, gracias a la investigación científica y tecnológica, que permite contar con tratamientos más efectivos y naturales.
Dice que para tratar esta enfermedad es aconsejable, además de modificar los factores ambientales que la producen, emplear medicamentos que reduzcan los síntomas como “antiinflamatorios de la nariz o corticoides nasales. Si no mejora se puede acudir a la cirugía, aunque como se trata de un problema ocasionado por factores ambientales, de nada serviría una cirugía si estos no se controlan”.

“Ahora el cirujano entra a la nariz con microendoscopios conectados a una cámara y a un monitor. Y ya no es necesario cambiar la apariencia externa de la nariz. Esta cirugía no es dolorosa, y sus molestias son mínimas o inexistentes”, aclara.

Según Miguel Parra, otorrinolaringólogo, cirujano estético y maxilofacial, este procedimiento, que es efectivo para la sinusitis producida por causas anatómicas, no para las alérgicas u otro tipo de origen y tiene una recuperación que dura aproximadamente cinco días. “Los resultados son buenos, porque el paciente se mejora rápidamente y las posibilidades de que se vuelvan a presentar la molestia son mínimas”, dice.

Otra ventaja actual con relación a la sinusitis son los métodos de diagnóstico. Antes los expertos percibían la dimensión real de la afección en la sala de cirugía. Hoy es imprescindible el uso de la Tomografía Axial Computarizada (TAC), que le da a los médicos el mapa de ruta exacta para operar, antes de entrar al quirófano.

Pero ¿qué es la sinusitis?

Cuando amanece y la temperatura está baja, Andrea Gómez siente que el frío entra por las fosas nasales y se deposita en la parte alta de la nariz, que le empieza a picar, hasta que la hace estornudar y aparece un líquido incoloro.

Desde niña ha sido alérgica y hoy, Laura, su hija, tiene los mismos problemas: llora en las mañanas porque no puede respirar y el uso de inhaladores con corticoides es lo único que la alivia. Esta molestia, conocida como rinitis, se caracteriza porque factores ambientales hacen que se inflamen las membranas mucosas de la nariz.

En el caso de Andrea el frío es el factor que dispara la molestia. A otros les ocurre con el polvo, los ácaros o el polen y la solución más efectiva es evitar esos disparadores de la alergia. Pero cuando la persona ha padecido mucho tiempo este mal o no se ha controlado adecuadamente, se habla de una molestia crónica, que puede derivar en sinusitis.

De la rinitis a la sinusitis

Cuando el líquido incoloro que sale por la nariz se convierte en una sustancia amarillenta, hay dolor en la cara, al masticar o toser y fiebre, se habla de sinusitis, que aparece porque los senos paranasales se inflaman.

Parra dice que surge especialmente después de los resfriados y las personas alérgicas son las más propensas a sufrirla. Parra explica que “los senos paranasales están recubiertos de mucosidad, que produce moco y sale por unos espacios de drenaje hacia las fosas nasales. Con la gripa se bloquea esta zona, porque hay moco acumulado y viene una sobreinfección que es sinusitis: el 100 por ciento de las personas tiene sinusitis cuando les da gripa, pero es pasajera.

“Cuando se va la gripa, la región vuelve a la normalidad. Sin embargo, entre el 5 y el 10 por ciento hacen infección. De ese porcentaje, 10 por ciento se vuelve crónico, porque tiene alteración anatómica de las vías respiratorias altas. Hay que ampliar los drenajes a través de una cirugía”, concluye.

Vía: JULIANA ROJAS H.
REDACTORA DE EL TIEMPO